marzo 10, 2011

No hay discusión en la actualidad entre periodistas sobre los contenidos

09 de marzo de 2011
 No hay discusión en la actualidad entre periodistas sobre los contenidos: Leila Guerriero
Comunicado No. 412  http://www.conaculta.gob.mx/sala_prensa

***Rossana Fuentes-Berain, de México, moderó la charla con María Teresa Ronderos y Leila Guerreiro, en la mesa Periodistas, dentro del Primer Congreso Internacional La Experiencia Intelectual de las Mujeres en el Siglo XXI

En la tercera mesa del segundo día de encuentro del Primer Congreso Internacional La Experiencia Intelectual de las Mujeres en el Siglo XXI tres periodistas: Rossana Fuentes-Berain, Leila Guerriero y María Teresa Ronderos  hablaron de los diversos caminos que han recorrido cada una, desde las más diversas experiencias y de ello derivaron distintos puntos de vista sobre el ejercicio de la profesión. Hubo varios denominadores comunes: sus experiencias las han construido desde sus muy particulares vivencias de acuerdo con los ámbitos específicos donde se han desempeñado, con una visión del periodismo que no se agota en los clichés ni se encasilla en fórmulas preconcebidas, y si bien no se cierra a los avances tecnológicos destacaron que siempre lo relevante es el contenido, el tipo de periodismo que se hace. 

       Rossana Fuentes-Berain, quien moderó la mesa, estuvo por parte de México. Ella ha sido periodista en medios como El Financiero, Reforma y Foreing Affairs, entre otros, además de que ha sido correponsal  en encuentros como el Foro Económico Mundial de Davos.

       Leila Guerriero es argentina,  escribe en el diario La Nación de Buenos Aires, es editora para el Cono Sur de Travesías y de Gatopardo, ha colaborado con medios de latinoamericana y España, entre ellos Rolling Stone, El Universal, Letras Libres y otras publicaciones culturales.

       María Teresa Ronderos es colombiana, asesora de la Revista Semana, presidenta de la Fundación para la Libertad de Prensa, maestra en la Fundación del Nuevo Periodismo Iberoamericano. Fue editora política de El Tiempo, directora del Noticiero Buenos Días de Colombia, columnista de El Espectador. Ha publicado los libros: Punch, Una Experiencia en Televisión, Retratos de Poder y coautora de Cómo hacer periodismo y Poder y Medios.

       Al preguntar Rossana Fuentes-Berain cuál es la experiencia de las ponentes desde su posición como mujeres ejerciendo el periodismo Leila Guerrero repuso: "La verdad es que yo creo que la repuesta que tengo es un poco antipática, porque yo cuando trabajo no me siento ni mujer ni varón, me siento un ser que trabaja, en el siglo pasado y en éste, con lo cual digo que es antipático porque estamos en un congreso de mujeres y parecería que el género de alguna manera debería definir de alguna manera lo que hacemos.

       "Si tengo que pensar –agregó-- en qué momento mi género me condicionó de alguna forma o me hizo reflexionar a mí misma como una persona mujer haciendo un trabajo determinado, yo la verdad es que siento que fui periodista o que soy periodista, más allá del género. Por eso digo que es una respuesta un poco antipática quizá por simplista, pero la verdad es que es lo más franca que puedo ser".

       "A mí, siento que el género nunca me condicionó ni para bien ni para mal, en el ejercicio de lo que yo hago. Es verdad que por ahí tengo una manera un tanto particular de ver esas cosas", explicó la periodista argentina.

       Al respecto, María Teresa Ronderos relató: "Nunca me concebí a mi misma como diferente por ser mujer o como que tenía dificultades, tal vez estaba como en un ambiente muy privilegiado, pero tuve algunos encuentros complicados que me hicieron recordar que de pronto había algo distinto que no me dejaba ser normal, como periodista común y corriente.

       "Cuando yo empecé mi carrera empecé en Argentina –continuó-- yo trabajé mis primeros seis años en Argentina como reportera en un momento emocionantísimo que fue el regreso a la democracia y en ese momento yo fui a pedir puesto y golpee muchas redacciones, grandes redacciones editoriales tratando de que alguien me diera trabajo".

       La respuesta fue como: "¿Y tú qué sabes hacer?" -"Yo estudie una maestría en periodismo en Estados Unidos". "¿Entonces habla inglés? Tradúzcanos esta cosa". -Y me dieron un libro que era La vida sexual después de los 60" que yo tenía que traducir y realmente para mí todo eso fue tan sorprendente porque yo era politóloga, con maestría en ciencia política. La vida sexual después de los 60, yo no sabía nada de eso. Ese fue mi primer encuentro y yo pensé en un momento dado que algo tenía que ver con mi condición de mujer.

       En el tenor de las experiencias que cada una tuvieron en un primer acercamiento al trabajo periodístico, Leila Guerriero recordó: "Lo que es verdad es que, por ejemplo, una generación anterior a la mía,  trabajé en el diario La Nación desde el año 1996, el diario La Nación es el segundo diario más grande de la Argentina. Y todavía había mujeres que recordaban que habían llegado a ser periodistas después de prácticamente empezar limpiando los baños". O sea, una generación anterior a la mía, las periodistas en el diario de  La Nación, las mujeres periodistas no existían prácticamente.

       En ese mismo sentido Rossana Fuentes-Berain relató su propia experiencia: "Entré por el lado del periodismo financiero; y también había una cierta soledad en ese camino, una soledad que se hacía más evidente cuando había algún encuentro cultural, esto lo documenté en un libro que publiqué con Denise Dresser y otras mujeres más, que se llama Gritos y susurros.

       "Cuando llegaba a Asia –contó Fuentes-Berain- y en particular a Japón, era muy claro que esperaban al señor Fuentes-Berain, y es una cuestión simple y llanamente de caracteres, o sea, a ellos les daba lo mismo el nombre que llegara era un nombre gaijin, es decir un nombre extranjero.

       "Y a ellos les parecía que yo iba a la antesala y que llegaría en algún momento alguien que fuera tomado en serio, como para haberle otorgado la entrevista con el ministro de comercio o con el director del banco, o con lo que fuera", narró la ahora vicepresidenta editorial del Grupo Expansión.

       "Me descolocaron con frecuencia –refirió-- sobre todo viniendo de una universidad estadounidense me parecía, no solamente extrañísimo, sino francamente agresivo que se me preguntara sobre mi condición marital, o sobre si tenía o no tenía hijos en una entrevista con tiempo limitado, en donde hacer plática me robaba minutos de los pocos que me otorgaba el funcionario en cuestión.

       Esto hasta que aprendí –describió Fuentes-Berain-- Hice mi propio guión y aprendí a decirles muy rápidamente que no había un señor Fuentes-Berain, que era yo, que vivieran con eso; que no estaba casada, que no tenía hijos y que sí, era joven pero que mi jefe era un irresponsable que me había mandado a Asia y que mi jefe "El Gran Señor San" -todos son "Señor San"- confiaba en que yo le traería de regreso la información para que se publicara lo que "El Señor Equis" pudiera o quisiera decirme.

       Al hablar sobre la importancia del español en el ejercicio periodístico, María Teresa Ronderos afirmó que "si se nos acaban las palabras se nos acaban las ideas y si empobrecemos la lengua como está sucediendo en muchas partes de América Latina, sobre todo con la masificación y los grandes medios masivos como la televisión, la radio que empobrecen la lengua, que no saben sino tres palabras y las repiten hasta el cansancio, que prestan del inglés y entorpecen y van generando unas islas".

       Al tocar el tema de los avances tecnológicos en los cambios en el periodismo Leila Guerriero expuso que: "Me parece que los periodistas seguimos teniendo una obligación social de estar llevando al lector un mundo determinado. Me parece que con tanta revolución digital estamos perdiendo de vista, obligados por la presión de ir cada vez más rápido y cada vez más desesperadamente y llegar cada vez primero y ver haber quién twittea primero y ver haber quién sube primero.

       "Estamos perdiendo de vista que los periodistas somos personas que tratan de llevarle a un lector un mundo que el lector no puede ver con sus ojos porque no tiene acceso, porque no está ahí".

       Leila Guerriero remató: "Me parece que el tema del contenido es una discusión que no se está haciendo en este momento, la cuestión  de  fondo es de qué mundo le estamos contando a la gente".

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