julio 06, 2011

Las obras del alcalde

por Isabel Dorado Auz


Nadie lo puede negar, en el actual trienio se han hecho muchas obras, solo que no todas eran realmente necesarias, o bien, no eran urgentes.  Lo que si queda claro, es la forma vertical en que se han tomado las decisiones sin consultar la opinión de la ciudadanía hermosillense, siempre bajo la lógica de una visión empresarial. Peor aún, muchas de esas obras nos han costado la pérdida de importantes áreas verdes.

La ampliación de el Camino del Seri, después del embovedado del canal, vino a solucionar un serio problema de tráfico en esa zona, pero también constituye una vía de descarga vehicular para lo que representa la obra del sexenio padrecista, esto es, "Puerta Oeste"  lugar donde se construirá el nuevo estadio de Beisbol, se creará un parque ecológico, además de desarrollos habitacionales y empresariales. Bajo esa lógica, entra también el distribuidor vial en Quiroga y García Morales. Todo alrededor del Aeropuerto de Hermosillo.

Se hicieron también algunas obras menores en la colonia del Apache y se está invirtiendo en la unidad deportiva de Pueblitos, obras también necesarias, pero que en el caso de Pueblitos, al igual que en otras zonas de la ciudad, se construyeron canchas de futbol con pasto sintético, la pregunta sería, ¿evaluaron los riesgos de salud que representa para los jóvenes el jugar en ese tipo de superficie en un Hermosillo que este verano alcanzó los 48.5°C?

Ahora bien, cuales son las obras no necesarias o que, al menos, no eran urgentes. El alcalde se empeño en construir una gasolinera en un área verde en la confluencia de Cárdenas y López Portillo. No le importó que a escasos 100 metros se encontrara  una escuela primaria y, por esa sola razón debió suspenderse la obra. Cabe preguntarnos, ¿ quién es el beneficiario de la misma?. En el Boulevard Kino, el pavimento mostraba muy buena calidad, sin embargo, al alcalde le pareció oportuno invertir para remodelar la fachada y darle mayor proyección a la zona hotelera. O sea, se gastó dinero público para favorecer a los negocios de la zona, sin importar la pérdida de otra área verde.

Del distribuidor vial Morelos, lo que podemos reclamarle al alcalde es que ni siquiera metió las manos y aceptó sin chistar la orden de los poderes fácticos locales, lugar donde, una vez más, se afectaron áreas verdes. En el Jardín Juárez se invirtió una gran cantidad de dinero para que todo siguiera igual. Una oportunidad de reforestar el área se cambió para propiciar el desarrollo de un negocio particular, tal y como sucedió en la plaza 2010. Dicen los enterados que el negocio cafetalero pertenece a un mismo dueño y que el alcalde está involucrado de manera directa al mismo. Se cree también que el negocio de las lanchitas, en el Parque Madero, que pretenden imponer a como dé lugar, también se verán beneficiadas personas muy cercanas al alcalde.

En fin, una serie de negocios que "justifican" la realización de las obras y no un estudio serio acerca de las necesidades más sentidas de los hermosillenses. Por supuesto, el combate frontal a la pobreza extrema en la periferia de la ciudad, será encargo de las "fundaciones" y "casas de asistencia" que cumplen un doble fin, promover políticamente a unos cuantos personajes y, al mismo tiempo, sirvan para el excelente negocio que representa la evasión "legal" en el pago de impuesto. Por un lado, se dan mejoralitos al problema de la pobreza extrema y por otro se lucra con la necesidad de la gente. En este punto, es oportuno preguntar, ¿Realmente, no le ha redituado económicamente al alcalde la posición que ocupa, a propósito de que él ha declarado que no cobra sueldo alguno?

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