agosto 17, 2009

EL GRUPO POPULAR GUERRILLERO “ARTURO GAMIZ" (MOVIMIENTO 23 DE SEPTIEMBRE) 1965-1968

Por Juan Fernando Reyes Peláez

El Grupo Popular Guerrillero "Arturo Gámiz" fue encabezado principalmente por Oscar González Eguiarte, trata de retomar los planteamientos de la guerrilla de Arturo Gámiz. Sin embargo afloran divergencias que habían estado latentes desde la época en los que aún vivian Arturo Gámiz y Pablo Gómez. Las diferencias en el grupo las mantenian sobre todo Guadalupe Jacott (“Juana”) y Pedro Uranga (“Lucas”), estos mantenían un enfrentamiento permanente con la mayoria de los demás integrantes del movimiento armado. Durante los preparativos del asalto al cuartel de Madera la posición de “Juana” principalmente parecia tender al saboteo permanente de las tareas que le eran encomendadas, como son el hecho de no acatar las ordenes que le enviaba Arturo Gámiz o de cumplirlas a medias como lo comenta en su informe “Ramón” o “Rafael” como se vera más adelante.
Ya desde mediados de 1964, Arturo Gámiz (“Ernesto”) hacía un exámen crítico de la actuación de Guadalupe Jacott (“Juana”) consigna en su informe Rafael Chávez Robles (“Ignacio Rivas”): “ Juana (afirmaba Arturo) también a caído en el practicismo, ve a Martín (Pablo Gómez) no sólo como el líder sufrido y apaleado, sino como un padre”...”Puede que Juana sea habíl para ciertas tareas prácticas, que esté aquí, que esté allá, que traiga esto, que traiga aquello, pero un verdadero cuadro revolucionario vela por su formación completa, por mejorar su moral, su modo de ser, sus hábitos, sus conocimientos; no pierde de vista la jerarquización de las tareas, los planes y objetivos concretos de cada periodo por muy abrumadora que sea la labor cotidiana. La influencia de Martín sobre Juana era decisiva, determinante, la educó en muchos aspectos y la dirigía políticamente”.
En el documento de Rafael, comenta además la personalidad de “Juana”antes del asalto a Madera: “ Se le antojó no respetar las consignas concretas que enviaba Ernesto; por ejemplo, ordenaba que fueramos a México sin demora alguna...a excepción mía que me quedaba al frente de la organización de masas por unos días, pasados los cuales me trasladara a la capital. Pues a Juana no le gustó la orden y prefirió de por sí, ser la última en salir a la capital. ¿ Es de revolucionarios una conducta caprichosa? ¿Quién puede negar que esas actitudes son verdaderas vacilaciones pequeño-burguesas ajenas a la disciplina revolucionaria?


Después del fracasado asalto al cuartel de Madera, las diferiencias entre algunos miembros del grupo se acentuaron y Juana y Lucas (Pedro Uranga), crearon una fracción interna que se autonombro como una especie de Dirección Nacional. Escribe Rafael Chávez en el mismo informe: “ En noviembre de 65, Juana, más no el movimiento y las masas, nos desconoció a todos los que veiamos en Ernesto, al líder maduro para dirigir políticamente la Revolución, o cuando menos al compañero que seguiríamos hasta muerte porque era el más avanzado y valioso del grupo. En vez de luchar por un mando provisional elegido democráticamente por la dirección (los que aún quedaron en ella) y los militantes activos, en vez de continuar con los que quedaron al frente de la dirección, más, los que debían estar ahora en ella, debido a sus méritos obtenidos, Juana y Lucas crearon una facción que obstaculizó la democracia interna y se erigió en el mando “nacional” permanente. Pero a pesar de que eramos desconocidos y rechazados por ellos, la mayoria del grupo propuso la unidad en enero de 66, sobre la base de un Comité de Reestauración electo democráticamente, un comité que fuera respetado y reconocido, y que por lo tanto existiera en grupo un disciplina conciente hacia él. Un comité que estimulara la iniciativa de todos y no que la reprimiera; que permitiera la lucha de opiniones y la crítica revolucionaria, no que pusiera un bozal al conjunto de los compañeros ante sus evidentes metidas de pata. La UNIDAD ERA EL CAMINO, Y LA MAYORIA DEL GRUPO LA PROPUSO, pero fue rechazada por una minoría representada por Juana y Lucas”.
En un documento del grupo de Juana y Lucas ellos refutan y cuestionan la representatividad de Comité de Restauración del que dice: “… el Comité Preparatorio de Restauración (cpr) representa una autoridad falsa y ficticia que ha hecho de la disciplina conciente, ordenamientos dictatorales; de la democracia interna, imposiciòn y componendas y acuerdos de facción, del trato entre compañeros , relacionews gansteriles, lo desconocemos…”(18). Proponen que se integre una dirección del grupo “…conciente y reconocida, que resuelva las tareas inmediatas, planifique el trabajo de las secciones y promueva una reunión interna de todos los combatientes de la lucha clandestina del movimiento, previa selección.” (19)
El 7 de enero de 1967, después de muchos esfuerzos de unidad finalmente el grupo se reúne en un departamente de la Unidad Legaria de la Ciudad de México. No llegan a ningún acuerdo y se decide la separación definitiva en dos grupos. Los que siguen a Pedro Uranga, Guadalupe Jacott y Saúl Ornelas (minoría) y los que se van con Oscar González (mayoría) de regreso a Chihuahua. Los del grupo de Pedro Uranga y Saúl Ornelas se ligan a Víctor Rico Galán, siendo posteriormente detenidos en abril de 1967 cuando organizaban el Movimiento Revolucionario del Pueblo (MRP).
El motivo principal de dicha separación es la aparición del Excapitán del ejército Lorenzo Cárdenas Barajas, el que Oscar González Eguiarte consideraba un traidor, acusandolo en concreto de dar aviso al ejército sobre los preparativos para el asalto al cuartel de Madera.
Después de el fallido intento de unidad, finalmente la mayoria de los sobrevivientes del grupo armado, deciden reagrupase para continuar la lucha armada con el nombre de Grupo Popular Guerrillero “Arturo Gámiz”.
En él participan entre otros Oscar González Eguiarte, Guadalupe Scobell Gaytán, Juan Antonio Gaytán Aguirre, Arturo Borboa Estrada, Carlos Armendariz Ponce, José Luis Guzmán Villa, Salvador Gaytán, Raúl Duarte, Jorge Villa, Enrique Angeles, Francisco Ornelas, Ramón Mendoza Torres, Jaime García Chavéz, Irma (N), entre otros.
Entre finales de 1966 y varios meses de 1967 el grupo de Oscar González, formó parte de la Organización Nacional de Acción Revolucionaria (ONAR) por un corto periodo de tiempo, de la que se separa conservando el proyecto de implantar un foco guerrillero en las sierras de Chihuahua y Sonora. Eran parte de la ONAR entre otros grupos el Partido Popular Socialista Revolucionario formado con una escisión del PPS de Vicente Lombardo Toledano y dirigido por el diputado Rafael Estrada Villa. La vida política de la ONAR es corta, se disuelve en poco tiempo sobre todo por discrepancias internas. Aunque las tesis generales de la ONAR no se enfocan hacia la lucha guerrillera, la mencionamos aquí porque el Oscar González, mantiene relaciones con esta organización en la perspectiva de que la ONAR diera un giro hacia la lucha armada.
A mediados de 1967 Oscar González y Ramón Mendoza, se dirigieron de la Ciudad de México a Chihuahua como avanzada de un operativo que se iba a realizar por la región de Madera. Llevaban un cargamento de armas, al llegar al filo de la noche son detenidos por unos policías que pretenden revisar sus bultos, ante ello se desata una balacera y Ramón Mendoza dispara sobre uno de los policías matándolo antes de caer herido; ambos huyen y se refugian en una casa que es rápidamente ubicada por la policía. Antes de ser detenidos, Ramon le pide a Oscar que le eche a el toda la culpa con el objetivo de que Oscar González continue con la lucha. Los dos guerrilleros son llevados a la cárcel, durante el juicio en su contra Ramón Mendoza es encontrado culpable de asesinato y Oscar González se le acusa de instigación, argumentando que el había dado la orden “con una seña” a Ramón.
Ramón Mendoza sentenciado en tres ocasiones primero a 24 años, la segunda a 8 más y en la tercera se le agregan otros 4 años más a su condena. Después de pasar dos años en la penitenciaria de Chihuahua es enviado a las Islas Marías por ser considerado un “criminal de alta peligrosidad”, mientras que a Oscar González se le impone una sentencia corta, que cumple en el penal de Chihuahua y al salir se reincorpora a las tareas de dirección de la guerrilla. Aproximadamente uno año después, Ramón Mendoza se fuga del Penal de la Islas Marías, en una balsa construida por el y un tabasqueño preso. Después de cinco días en la pequeña balsa llegan a las costas de Nayarit donde se separan. Ramón se pierde en la clandestinidad por casi 10 años, trabajando como brasero en los Estados Unidos, regresando un día a Madera, ya con su nombre verdadero, convirtiendose en una de las leyendas vivas de la lucha guerrillera en Chihuahua.
Con Oscar González libre el grupo se reestructura rapidamente y en los primeros días del mes de agosto de 1967, el grupo inicia sus acciones armadas, ajusticiando a un cacique de la región de Madera y durante todo ese año se mantienen hostigando a los terratenientes y caciques de la sierra. Van estableciendo relaciones con grupos de campesinos y de maestros rurales a los que se trata de organizar como bases de apoyo y contactos para la guerrilla. A partir de marzo se remontan a la sierra con el fin de establecer un foco guerrillero en Chihuahua.
Ese año de 1968, la lucha estudiantil, popular y guerrillera, comienza a emerger a nivel nacional: la “Marcha de la libertad” de abril, los movimientos estudiantiles de Tabasco, en la Ciudad de México y en varias partes del país, la lucha guerrillera en Guerrero y Chihuahua.
La juventud estudiantil chihuahuanese también decide participar en el movimiento estudiantil nacional, mientras en la sierra chihuahuense, "…La dramática suerte de Oscar González Eguiarte y sus hombres acosados por las tropas gubernamentales se entrelaza con el auge del movimiento estudiantil nacional (1968) y con los primeros síntomas del movimiento de masas que comenzaba a nacer en Chihuahua.
"Paradójicamente, mientras ellos iban sucumbiendo en la sierra chihuahuense, de la ebullición del viejo descontento social comenzaron a forjarse miles de opositores al gobierno y al sistema social emergido de la Revolución Mexicana"(20)
La lectura del Diario (Memorias del comando popular guerrillero "Arturo Gámiz") nos permite conocer la vida al interior del grupo guerrillero, un documento de valor histórico incomparable, que dice cómo se desarrolló, cuáles eran sus planteamientos políticos, cuáles sus ideas de militancia, de democracia interna, de la revolución, etcétera. Las altas y bajas de este grupo armado por el socialismo. Lo incluimos completo para su mejor comprensión, escrito por Oscar González Eguiarte, no incluye los últimos días del grupo debido a la persecución del ejército.

DIARIO DE CAMPAÑA
MEMORIAS DEL COMANDO POPULAR GUERRILLERO
1968.

"El ajusticiamiento revolucionario del 7 de agosto abrió las posibilidades del resurgimiento del grupo popular guerrillero que años antes había atacado al cuartel militar de Madera, Chihuahua: Nueve armas en total entre fusiles y pistolas y el prestigio adquirido, fueron el resultado del fusilamiento del terrateniente Ramón Molina y la expropiación de algunos intereses de su hacienda ganadera.
"En los primeros días de septiembre de 1967, en un lugar denominado Puerto Insurgente, proyectamos nuestro siguiente plan de trabajo: determinamos marchar hacia el objetivo en un periodo de mes y medio, con el objeto de establecer enlaces con elementos que constituirían la base de una red de información y abastecimientos en una región de una nueva zona de operaciones. Marchamos a caballo hacia nuestro objetivo siete guerrilleros, los caballos se los expropiamos a distintos latifundistas ganaderos. La marcha
forzada de algunos días, por lo pesado del camino y la carga, cansó a los caballos y afortunadamente salimos ilesos los jinetes; la marcha a caballo tuvo desventajas delicadas por lo visible del grupo armado y el exceso de huellas que permitían rastrear el rumbo o nuestra ubicación. Como resultado nos localizó un vaquero que nos siguió las huellas y, a pesar de haberle explicado nuestra causa y las consecuencias que para él tendría que nos delatara, cometió indiscreciones que dieron a conocer nuestro curso al enemigo.
"Cerca de la Mesa del Huracán, por Maderal, descubrimos al ingeniero Montante, representante de la empresa alemanista Bosques de Chihuahua, acompañado de otro individuo. Estaban junto a una fogata cerca de una vereda y nunca hubiésemos pensado que dicho ingeniero ofrecería una recompensa a los rancheros del lugar por nuestra captura. Esta marca nos enseñó que la guerrilla puede tener solo un máximo de dos a tres caballos para aligerar la carga del combatiente y para servirse de ellos para bajar a los ranchos a conseguir provisiones, a expropiar otra remuda, localizar y atrapar reses, o para avanzadas de exploración en terrenos desconocidos. Es un riesgo de seguridad para la guerrilla.
"Para nuestra subsistencia teníamos carne de venado cecinada y derivados de leche conseguidos las más de las veces como colaboración voluntaria de los rancheros. A otros les compramos provisión, queso, tortillas, pero no aceptaron el pago. A nuestros enlaces de confianza les enviamos a comprar a las tiendas de abarrotes. En la expropiación de reses y caballos se respetaron los intereses de los campesinos y sólo se afecto a los grandes ganaderos enemigos del movimiento revolucionario.
"Visitamos a los campesinos que nos apoyaban y nos informaban de sus problemas; les hablamos de nuestros propósitos revolucionarios. También escribíamos algunas cartas para impulsar la unidad y la solidaridad de los campesinos, para que organizaran y lucharan contra los terratenientes que debían desistirse de sus abusos y despojos, de lo contrario nos veríamos obligados a ejercer la justicia revolucionaria.
"El 11 de octubre de 1967, en el municipio de Madera, Chihuahua, enviamos una carta al terrateniente Miguel Portillo en la que le expresábamos: "Como defensores de la verdadera justicia hemos estado vigilando que los derechos e intereses del pueblo no sean pisoteados, ya que se ha convertido en práctica cotidiana de caciques ganaderos sin escrúpulos, que despojen y atropellen a los campesinos, intranquilizando a sus familias y haciendo incierto su porvenir. Si el dinero de los ganaderos ha silenciado a las autoridades, el pueblo ya ha despertado y protestará y actuará para hacerse justicia amparado en la fuerza de la razón. Por ventas fraudulentas e ilegales o por abuso de poder, ya no deben estar invadiendo los terrenos que pertenecen a los ejidatarios o comuneros. La solución que ahora planteamos es la viable para evitar dificultades que hace tiempo han surgido y que ahora se podrían agravar con una negativa suya. Usted no debe obstaculizar a los ejidatarios para que logren su posesión definitiva, ya que tienen sobrado derecho a este terreno, porque más lo necesitan las humildes familias que no tienen donde vivir que sus vacas, que sí pueden estar en muchos terrenos de las propiedades de usted".
"En esa misma región de Madera, recabamos la información de que a raíz del ajusticiamiento que realizamos, los hijos del ganadero fusilado, unidos con otros caciques del lugar y con la protección del gobierno, organizaron una banda armada para ejercer represalias contra los rancheros que simpatizaban con el movimiento revolucionario y con los familiares de nuestros compañeros, y ofrecieron a los campesinos diez mil pesos de recompensa por la cabeza de uno de los guerrilleros más conocidos de la región; por otro lado, el gobierno utilizó a los soldados para infiltrarlos en la población civil mediante distintos disfraces par facilitarles nuestra persecución. Llegaron a disfrazarlos de guerrilleros para sorprender a algunos maestros rurales.
"A principios de noviembre de 1967, llegamos al objetivo de la marcha y entablamos contacto con algunos maestros rurales. Estos nos ayudaron con provisión y nos proporcionaron informes, planteándonos un proyecto de acción que consistía en asaltar la casa de un cacique del lugar, expropiarle dinero y aquellas cosas que servirían al movimiento revolucionario; igualmente debía asaltarse una tienda y una farmacia para proveernos de alimentos y medicinas. La acción requeriría de cortar los alambres de los postes telefónicos, para evitar una rápida denuncia que nos impidiera organizar debidamente la retirada; los profesores trazaron un plan y opinaron que ejecutándolo correctamente, la operación tendría éxito. Desde el ángulo militar la acción era aceptable, pero cuando la sometimos a examen político, descartamos la posibilidad de su realización, en vista de las siguientes consideraciones:
"Primera. Desde el punto de vista del material que se conseguía con la acción, su ejecución era atrevida, pero desde el punto de vista de sus consecuencias políticas nos acarrearía perjuicios, pues reduciría el núcleo embrionario que mantenía la actividad revolucionaria y la represión afectaría a los maestros que nos apoyaban; era preferible preservar el mínimo de organización en esa región que obtener el material que podría tarde o temprano en otras partes, mientras el material humano que tenemos para apoyar las actividades revolucionarias no en todas partes se encuentra, y por lo difícil que resulta separarlo cuando se le persigue, hostiga, aísla y encarcela. Se pierde mucho cuando se obtiene bastante abastecimiento con el sacrificio de dos o tres elementos revolucionarios. Lo acertado sería aumentar el nivel de la organización y la fortaleza ante los embates del enemigo y sólo cuando existan más actividades, más influencia política del movimiento, entonces se podrá actuar y aquellos maestros que en un principio eran el embrión y pilar de las organizaciones regionales serán ahora parte del movimiento, protegidas en la clandestinidad y si les llegare a perjudicar no afectarían al conjunto de la organización regional y su avance posterior.
"Segunda. Se carece del conocimiento del terreno de esta zona, por lo que es necesario conocerla para garantizar la existencia del grupo guerrillero ante la ofensiva que desplegarían las fuerzas represivas para exterminarnos.
"Determinamos dividirnos en tres comisiones, dos de ellas en misiones de exploración y enlace, y la otra para entablar contacto con la ciudad. En los primeros de diciembre de 1967 nos reunimos en la sierra y el responsable del grupo plantea bajar a la ciudad por las siguientes razones:
1.- Dar atención a los enfermos.
2.- Visitar a los familiares.
3.- Establecer más bases estudiando la experiencia que existe sobre la organización guerrillera. Aumentar nuestra capacidad ideológica y el conocimiento del programa de la revolución. En resumen, mejorar la calidad del grupo revolucionario.
4.- Aumentar la cantidad del grupo, crear una verdadera guerrilla con 10 o 15 elementos.
"Más de tres meses duramos en la ciudad, mejor dicho cuatro meses; de los primeros de diciembre a los primeros de abril. Que el grupo bajara la ciudad fue un grave error, pues la ciudad es el cementerio de los revolucionarios, como dijo Fidel Castro, y estábamos en el riesgo de caer toda la vanguardia armada, de dificultar el resurgimiento del grupo guerrillero en las sierras del norte del país. Nunca se debe abandonar la bandera de combate de la sierra, ni hacer tregua, justo es mantener la actividad en la sierra aunque sean pocos los elementos que le den impulso y calor. Lo prometido por los compañeros de la ciudad no se cumplió. A fin de cuentas se necesitaban recursos económicos para la atención médica y los recursos no se consiguieron.
“Sobre aumentar la cantidad del grupo sólo en parte se logro pues se desaprovechó mucho tiempo y no se estudió ni se formularon planes como es debido. Se logró hacer escritos a la opinión pública firmados por el grupo guerrillero. Uno sobre el ajusticiamiento revolucionario y otro sobre el ataque al cuartel militar de Madera. En el primero dijimos: ‘Los que podemos dejar a medias un camino de lucha, de sacrificios y de sangre generosa vertida por causas justas y nobles; los que no podemos rehuir las responsabilidades contraidas con el pueblo; los que no ponemos todo al servicio de la revolución verdadera, nos resolvimos buscarle una salida a la continuación de la lucha y llevarla hasta la otra orilla...’
...‘La conciencia de la lucha crece en el pueblo, ante un enemigo que se desmorona, ante una persecución inútil, que se asusta ante la ofensiva revolucionaria, pero que se apresta a nuevas formas de represión y a atropellar a los rancheros para combatirnos, es una realidad en marcha; lo que denunciamos oportunamente para unir fuerzas y oponer una gran resistencia a los explotadores y fuerzas represivas para expulsar las bandas agresivas y traidores en el seno del pueblo, para frenar las arbitrariedades y abusos, para continuar la lucha por el cambio del orden de cosas que prevalecen. La vanguardia revolucionaria está en marcha, se identifica con los hechos contra los verdugos del pueblo...Hagamos a un lado todo lo que nos impide unirnos en una gran fuerza popular. Es la hora de las decisiones y del ascenso revolucionario’.
“En el segundo escrito Aclaramos: ‘Los errores hacia la marcha del objetivo fueron los siguientes: El grupo encargado de llevar el cargamento al lugar determinado falló en su puntualidad, viéndose forzado el grupo en que iba el Gámiz a continuar sin el suficiente armamento. Un segundo grupo se unió al compañero Gámiz y mando un elemento al grupo rezagado a recabar informes y contestó que no iba a ser posible llegar el día señalado al lugar del contacto debido a que se había extraviado, pero el compañero que se mandó falló también en su cometido. Se planeó la táctica del combate y la retirada estratégica. Los primeros minutos de la batalla favorecían a los guerrilleros, pero el error táctico que les costó la vida nuestros ocho compañeros fue la prolongación de la orden de retirada, cuando el enemigo tenía rodeados a los guerrillero, pues lo que ignoraba el compañero Gámiz, por falta de un informe cabal, es que el enemigo tenía refuerzos de soldados internados en la población, que fueron los que acudieron a la batalla del cuartel y cercaron a los guerrilleros. O sea que estaban sobre aviso por algún traidor a quien se localizó, pero que por su habilidad para eludir la responsabilidad y por la misma debilidad del movimiento continúa vivo. Se trata del capitán retirado del ejército Lorenzo Cárdenas Barajas, que ha sido varias veces denunciado como traidor aún por los padres de Arturo, Emilio y Jacobo Gámiz. Nuestras ocho bajas se registraron cuando se emprendía la retirada y los otros cinco compañeros, uno de ellos herido y protegido en la retirada por otro compañero, lograron burlar el cerco e internarse en la sierra’.
"Se hizo un examen crítico del reglamento general de la guerrilla. En él definimos con claridad que el gobierno popular que la revolución lleve al poder, construirá la sociedad socialista.
"Superamos la vieja concepción de separar de sus funciones al jefe político y al jefe militar, pues "... la guerra política total, no puede soportar a la larga ninguna dualidad fundamental de funciones o poderes", como explican Regis Debray. Ya sea una dirección personal o colegiada, lo importante es que sea homogénea, política y militar al mismo tiempo. Los mismos militares de carrera podrán convertirse en el ejercicio mismo de la guerra de pueblo, en dirigentes políticos, Luis Augusto Turcios, de Guatemala por ejemplo, si hubiera vivido. Los comandantes son los instructores políticos y en función de esta nueva concepción reglamentamos: El jefe político militar es responsable de la movilización de la guerrilla los guías, los exploradores y los guardias; velará por la politización y la moral de los guerrilleros; tendrá el historial de cada uno de los guerrilleros y una memoria de la guerrilla; el trato y las relaciones con la población civil y del abastecimiento; tendrá una inmediato responsable que le sustituirá de sus funciones en caso de muerte o de grave deterioro de su salud que le imposibilite cumplir con su responsabilidad.
"Suprimimos la cláusula que indicaba que ‘para tomar decisiones de importancia vital se procurará proceder democráticamente, si las circunstancias lo permiten’, porque dicho concepto corresponde a métodos políticos no propios de una organización guerrillera, Debray establece que ‘una lucha armada revolucionaria, allí donde existe como allí donde se prepara, reclama una profunda transformación de los hábitos de los tiempos de paz. La guerra como se sabe es una prolongación de la política, pero bajo formas y medios particulares. Ocurre como si la dirección efectiva de una lucha armada revolucionaria exigiera un nuevo estilo de dirección, un nuevo modo de organización y nuevos reflejos físicos ideológicos en los responsables y en los militantes’.
"Una organización nueva: la reconversión del partido en un organismo directo eficaz a la altura del momento histórico, le impone también romper con las reuniones y asambleas en todos los escalones. Frente a una estado de emergencia y ante un enemigo organizado militarmente, sería paralizador en el mejor de los casos y homicida en el peor. Es el origen de ese vicio de que habla Fidel, opuesta de los métodos ejecutivos, centralizados y verticales, combinados con la gran independencia táctica de los organismos subalternos que reclama la conducción de las operaciones militares. Esta convención exige pues la suspensión provisional de la ‘democracia interna’ en el partido y la abolición temporal de las reglas del centralismo democrático que aseguran aquélla. A una pérdida voluntaria y consciente y siéndola más que nunca la disciplina del partido y consciente y en disciplina militar. Una vez analizada la coyuntura, el centralismo democrático sirve para fijar una línea, elegir un estado mayor de dirección, y luego se suspende a fin de poner la línea en práctica. No comprender acabalidad la novedad histórica de esta situación pude llevar a equivocaciones en el seno mismo de la lucha armada. Una de ellas pude ser ‘calcar’ el partido sobre la guerrilla o sea construir el ejército popular con el método tradicional sobre el partido. Hemos visto un efecto de este sistema en la preferencia dada a los asuntos organizativos sobre las tareas operativas, en la creencia de que el órgano puede crear la función. Otro efecto consiste en las asambleas de combatientes, calcas de las asambleas de células. Este método demócrata parece ver a la democracia en el seno de la guerrilla, lo que el parlamento es a la democracia socialista. Más que un desarraigo y el transplante de una forma ajena al fondo un enjerto peligroso para el sujeto. Por supuesto se deben propiciar reuniones y discusiones políticas-ideológicas entre los combatientes, pero hay decisiones que competen a un mando el cual se supone alentar para toda asamblea de combatientes, los lleve a perder la fe en el mando, el cual se supone ya la posposición en sí mismos; relaje la disciplina consciente; las discordias y las divisiones en el seno de la tropa; sacrifican gran parte de su eficiencia militar".
"En los "Relatos de la guerra de España" se narra como los combatientes republicanos discutían a veces las órdenes del oficial en pleno combate, se negaban a atacar tal posición o replegarse en un momento dado y hacían asambleas para escoger la táctica a seguir bajo fuego enemigo, y ya se conocen los resultados. En Cuba la adaptación ocasional de este método, al principio de la guerra, sembró la confusión y la deserción en el seno de la guerrilla, a favor de un juicio público, casi costando la vida a un valioso compañero. "A situación nueva, métodos nuevos". Es decir, cuidarse de no adoptar por equivocación o tradición formas de acción que no son las propicias a este contenido nuevo.
También suprimimos el requisito de ser o permanecer soltero con las excepciones que se aprobaran porque dicha disposición restringe, limita la participación de valiosos elementos, al enfrentarse a este requisito tan rigido; ahora se permite el ingreso de elementos sin distinciones de esta naturaleza y se toleran los noviazgos y casamientos autorizados.
Suprimimos la condición establecida para el trato con los rancheros que estipulaba ayudar en las faenas del rancho cada que llegara uno, asi como los trabajos domesticos, pues el movimiento guerrillero debe dar esencialmente una orientación revolucionaria a la población civil; darle instrucciones sobre su comportamiento, su servicio a la revolución y tambien prestarle servicios sanitarios; trabajar en las faenas del rancho es despertarle al combatiente concepciones individualistas y servir a tradiciones de un modo de producción propiedad privada.
Logramos participar también en una reunión del movimiento de carácter nacional en el cual se debatieron asuntos trascendentales y se tomaron resoluciones para impulsar la organización revolucionaria.
Elaboramos un horario de campamento, un reglamento de marchas, un plan de estudio y consideraciones sobre la experiencia general.
Otro de los prospectos a reclutar falló en su decisión por su inmadurez e inconsistencia revolucionaria; otro fue descartado por opinión acerca de su comportamiento machista. El compañero Carlos quedó en la ciudad para atenderse algunas enfermedades y con miras a participar en el frente urbano, El companero Angel fue comisionado al sur del país. El companero Ismael sufrió un accidente por inexperiencia en el menejo de armas y tuvo que trasladarse a la ciudad para hospitalizarse. Se improviso una camilla hecha de leños y una cobija para trasladarlo durante trece horas que fue una jornada agotadora.
El companero Víctor, otro de los reclutas, nos falló para la actividad guerrillera, no se sintió capaz y pidió sus renuncia, la fue aceptada después de una discusión en la que salieron dos opiniones: la de obligarlo y otra la de convercerlo a como diera lugar de su participación en la guerrilla, pero ni por razones de disciplina pudo convercersele de que se quedara mes y medio más. Recuerdo la expresión de Debray en el proceso de Camiri: “Ningun hombre puede dar a otros la consigna de sacrificarse por una causa libertadora, los hombres viven por cumplir una consigna por convicción, por una elección intima, irremediablemente personal” A Victor no podiamos considerarlo un desertor o un contrarevolucionario pues nos convenció de que te tenia mas posibilidades de contribuir más en la ciudad.
El caso de el companero Martín fue completamente distinto, el perdió la moral por haber sido el responsable del accidente de un compañero y pidió su renuncia, que le aceptamos y el manifesto que estaba dispuesto a disciplinarse al acuerdo que se tomara.
Hay otro tipo de companeros bastante experimentados, pero que por inconsistencia ideológica manifiestan vacilaciones y frente al difícil proceso de organización de la revolución se desaniman, dejan de perseverar por el alcance de los propósitos revolucionarios y manifiestan temor, desesperación . La ciudad es un medio en el que pueden desperterse aspiraciones pequenoburguesas cuando se piensa en sacrificar los intereses personales creyendo que el triunfo esta cercano. Poner en duda si llegamos o no al final de la revolución es carecer de mistica revolucionaria para entregar y consumir la vía en la revolución socialista.
A mediados de abril de 1968 nos visitaron en el puesto insurgente algunos campesinos; leimos nuestros escritos, les encargamos provisión y nos ayudaron a sacrificar una res. Nos citamos con una parte de ellos en el arroyo de la Polvora para entrevistarnos con algunos simpatizantes que nos iban a llever; conseguimos el ofrecimiento de provisión y de ayuda económica, poniendonos de acuerdo con un companero para que nos consiguiera un caballio para la carga. Avanzamos hacia el punto donde nos iban a llevar la provisión y dejar lo que llevabamos para hacerla llegar a la ciudad por los diversos enlaces. En ese punto nos entrevistamos con algunos jóvenes, entre ellos Roman Cadena que se comprometia a unirse a nosotros en el siguiente contacto.
Hemos aprovechado procurando hacer prácticas constantes de tiro en aquellas regiones en que se pueda hacer. Sin salir todavia del municipio en que nos hallabamos nos encontramos con un vaquero con el cual platicamos, le explicamos quienes eramos, que perseguiamos, que consecuencias tendría el si nos delataba y apararentemente fue positiva su reacción, proporcionandonos algunos informes, entre ellos el que nos hizo confiar en él, la táctica del ejército de llegar disfrazado a las haciendas ganaderas.
Posteriormente cruzamos de dia la via del ferrocarril tomando las precauciones debidas. Al cruzar uno de tantos caminos de la sierra, divisamos a un campesino que se aproximaba; el companero Luis lo comprendió y se ocultó para vigilarlo y observar su reacción, lo que fue correcto, pero falto más coordinación ya que en ele movimiento alcanzó a vernos y saber cuantos eramos. La marcha siguió , cruzamos el rio, una jornada pesada pues partimos a las 4:30 de la tarde y terminamos a las 5 de la manana siguiente. En el rio se banaron algunos companeros y luego cenamos. En el rÍo caimos Pedro, Miguel y yo, habiendo sido yo el menos afortunado. Pues me bañe completamente el cuerpo.
Este día, que fue el 25 de abril, tuvimos una discrepancia sobre la decisión de la marcha, si acampar antes del rio o continuar, pero se cayo en metodos deliberativos, democratismo en la dirección del grupo. Mi error fue tratar de imponer mi voluntad con una ordan bastante pesada, la de amanecer en marcha hasta la seia de la mañana; pues la autoridad no se impone asi, se conquista en los hechos, y el grupo comprende los metodos correctos de dirección. Lo acertado en hacerlos comprender por via de estudio; además de que mientras se tiene más experiencia y capacidad sobre la práctica, debe consultarse para no caer en equivocaciones, pues una determinación se toma cuando se tiene bastante claridad de ella.

MAYO 29

Al levantarse fuimos a buscar un lugar a decuado para nuevo campamento Jose, Ubaldo y yo, reconociendo los distintos accidentes del terreno y los caminos y ranchos cercanos. Decidimos acampar y normalizar el horario de actividades. Se realizaron los ejercicios fisicos. Por la tarde salieron Jose, Ricardo y Victor a explorar el terreno, encontrando una cueva que nos servira de buzón. Llegaron en la madrugada.

MAYO 30

Hacemos ejercicio, almorzamos y nos reunimos; se acuerda que Pedro y Diego salgan a reconocer la sierra; a buscar otra cueva para otro buzón y también para buscar un lugar para establecer un campamento. Se comisiona a José y Miguel para que se preparen a salir a una comunidad donde tenemos companeros que estan dispuestos a colaborar y orientarnos para reconocer la sierra. Hemos planificado las actividades de los trece dias que vienen y procedemos a aligerarnos la carga, desechando aquellas cosas que no son indispensables.
A mediados de junio entablemos contacto con los profesores que nos iban a rendir un informe sobre un conflicto agrario; no se logró conseguir el informe agrario y tuvimos que recabarlo directamente, donde platicamos con el companero Beto, que nos dio a conocer el terreno y donde platicamos con quienes nos enteraron del problema.
El 23 de junio se tomó la determinación de actuar con el responsable del grupo urbano de una región y con el movimiento urbano. El 3 de julio llegó Nicolas con dinero y con el informe que Ubaldo no podía subir por problemas personales. Tomamos la determinación de comisionar a Victor al frente urbano, ya que fisicamente no era capaz para ser guerrillero rural. Proyectamos el itinerario de avance hacia el objetivo y la retirada despues de la operación. Entrevistamos a Luis y a Manuel y proyectamos el plan de acción. Manuel y Luis se encargaron de traernos la provisión y sacarnos a lugares adecuados para acampar. En esos días lluviosos (17 y 18 de julio) fueron dos comisiones a apreciar los detalles del terreno en que actuara.
El 1o. de julio a las 5:45 de la madrugada llegamos al aserradero. Esperamos unos minutos para que alcrarara un poco más. Se determino la ubicación de nuestro centinela que fue Ricardo. Y José y yo avanzamos hacía donde supusimos estaba la guardia de la empresa; no lo encontramos y fuimos a la omficina, confirmamos que no había nadie a pesar de que no pudimos abrir. José se quedo vigilando cerca de la oficina. Miguel, Hugo y yo fuimos a buscar al guardia que finalmente encontramos profundamente dormido, abri la puerta repentinamente y al despertar lo levantamos y tomamos la pistola Mauser.

AGOSTO 3 A LAS 4 pm.

Jose y Diego salieron con unos campesinos a conseguir cecina de venado a un ranchito cercano. La lluvia se había calmado. Miguel sale a buscar los caballos. Los demás empezamos a arreglar los bultos para levantar el campamento.

AGOSTO 4 12:30 pm.

Los compañeros ayer fueron al ranco, llegaron tarde y decidieron aplazar la salida. Hoy en la mañana partimos a las 8:20 y la marcha duró dos horas y media. Hemos cruzado una sierra siguiendo una vereda conforme a las instrucciones de los compañeros campesinos.

AGOSTO 5 5:45 pm.

Ayer partimos a las 8 de la noche y acampamos a las once, cerca del río. La luna nos ha favorecido la marcha nocturna. Se exploró mas adelante y hemos descansado y comido. Acaba de caer una fuerte lluvia. Hemos traido los caballos para cargar.

AGOSTO 6 7 pm.

Ayer partimos a las 6:20 y al poco de caminar, lo accidentado del camino obligó a buscar salida a los caballos por otro lado. Miguel y Jose duraron más de una hora en esa tarea. La llovizna nos acompano en la marcha. Los esperamos buen rato e informamos que la vereda estaba resbalosa, que no se distinguian los vados en el río y convenia acampar.
Para esperar a que aclarara, el dia siguiente partimos a las 6:30. Unos tablones establecidos en grandes rocas ubicadas en el río nos permitian pasar a nosotros, pero a los caballos hubo que buscarles un vado. José se metió al río para precisar su hondura; le dio arriba de la cintura. Pasó asido a una soga que Ricardo le lanzó atado a una roca del otro extremo del rio. “Anselmo”, el caballo negro al que le pusimos el nombre del caballo viejo del Che Guevara, fue el que pasó primero con todo y carga del “Muñeco”, el caballo mas pequeño de todos. “Anselmo” y el “19”, el caballo moro que lleva el nombre del día de la acción de Tomochic pasaron sin contratiempos. En cambio el “Muneco” ya se lo llevaba la corriente y a duras penas logró pasar. A las 9 de la mañana cargamos los caballos ya del otro lado del río. Avanzamos y encontramos varias veredas, que tuvieron que ser exploradas por Ricardo, Jose y Miguel. Tomamos la vereda que exploró José, por ahí habia panles que hicieron correr a los companeros y a los caballos, pues los piquetes de las avispas son dolorosos. Más adelante tuvimos que explorar Jose por un lado y Ricardo por otro. Al llegar José decidimos acampar para comer. Ricardo duro dos horas mas en la exploración, que fue por donde vamos a salir. Pedro y Miguel exploraron por otro rumbo, que descartamos para dirigirnos a otro lado. Ricardo y Diego fueron por los caballos que nos proponemos cargar. Ricardo y yo cargamos a “Anselmo”, Miguel y Pedro al “Muneco” y José y Diego al “19”. Ahora procuro se tome la precaución de que “Anselmo” este despierto, pues ayer después de coloque el fusil en la funda de la montura, al colocar otro me dio una patada en el muslo derecho. Es conveniente gritarle al caballo antes de acercarse porque unas patadas bien puestas inutilizan a cualquiera.

AGOSTO 7 10:30 pm.

Ayer partimos a las 8:20 pm. y avanzamos por una falda sinuosa que baja hacìa un arroyo. Caminamos hacía donde Ricardo habia explorado y acampamos para avanzar el día de hoy. Hoy a las 6 de la mañana Miguel y José se adelantaron a la marcha para abrirnos brecha. Fui por los caballos y cargamos. Salimos aproximadamente a las 7 horas y volvimos a acampar a las 19 horas para almorzar y explorar.

AGOSTO 8 3:15 pm.

Ayer a mediodia partieron dos comisiones a explorar. Miguel y Pedro por el noreste y Jose y yo vimos a tres campesinos arando la tierra con un trineo de bueyes. Uno de los campesinos estaba de pasada y esperamos a que se nos adelantara. Nosotros bajamos a cortar duraznos al ranchito de los campesinos que trabajaban; empezaba a llover y al retirarnos nos alcanzan a ver los campesinos que ya corrian para su casita a gurecerse de la lluvia. No llevamos arma larga y la pistola la ocultamos en la ropa. Les dijimos que veniamos de Naguarichic y que ibamos con caballos rumbo a Uruachio buscando trabajo, nos dieron orientaciones sobre el terreno y de esa forma resolvimos de inmediato por donde seguir la marcha. El campesino trabajaba al 10% unas tierras de un ejidatario de San Jose de las Lajas. Nos comunico que por ahí vivian otros campesinos, que uno de llos acababa de quedar viudo, pues su esposa murió de sarampión, ya en esas regiones tan aisladas no hay servicios de medicos ni comunicaciones; que el campesino se quedaba con 5 hijos pequenos huerfanos, con una suegra ciegita y su padre ya muy avanzado de edad; que contaba con unas chivas para sostenerse; que ahí donde vivian encajonados en un arroyo rodeado de barrancas sólo salian a comprar jabón y sal a Naguariachic, y recien había trasladado en peso el cadaver de su senora esposa hasta el camposanto del pueblo mas cercano.
Jose y yo exploramos una de las veredas y regresamos al campamento, tuvimos que volver a cruzar las veredas y regresamos al campamento, tuvimos que volver a cruzar el río asidos de una soga que habiamos amarrado al otro extremo. También la otra comisión llegó al mismo tiempo que nosotros, eran las 6 de la tarde, cenamos y salieron Miguel y Jose a observar un pase por el río que nos serviría para trasladas al otro extremo nuestros cargamentos. Mientras esto hacían, los demas estudiamos criticamente en torno a la fogata el libro Madera del profesor José Santos Valdéz. Al caer la noche nos llovia, nos levantamos antes de las seis de la manana, se trajeron los caballos y los preparamos prara cargarlos después de que José, Ricardo y Pedro atravesaron el rio para recibir el cargamento porel pase que se improvisó, que consistía en colocar unos troncos sobre de las rocas en medio del rio. Lo alto de las rocas obligó a amarrar los bultos para pasarlos de uno a otro companero. Miguel, Diego y yo trasladamos a los caballos con el cargamento hasta el pase, terminamos la tarea y luego cruzamos el rio por el procedimiento de la soga atada a los extremos; también un buen guerrillero debe saber nadar, ya que se enfrentaa a caminos fluviales que tendra que atravesar. Pasamos los caballos sin contratiempos., acampamos para comer y, desde que pasamos el rio hasta acampar se pasaron 7 horas. También nos banamos, pues en jornadas agotadoras hace falta la higiene los mas frecuentemente posible. Después avanzamos por un camino real muy viejo. Cruzamos el ranchito de los campesinos y tomamos la vereda que hay al suroeste.

AGOSTO 9 10:45 am.

Después del 19 de julio, dia en volamos el aserradero de Tomochic, hemos venido en retirada hasta sonora, donde creemos que el enemigo nos buscara menos. Hasta Yoquivo traiamos descontrolado al enemigo. Lo malo es que nos encontramos con el hijo del presidente municipal de este lugar, Nepumoceno Parra, que nos delato y todas las fuerzas del enemigo se vinieron a esta dirección. Algunas veces voló sobre nosotros un helicóptero de la FAM que andaba de rancho en rancho buscando a la gente para que no nos ayudara y en caso necesario nos delatara. Hoy por la mañana pasó sobre nosostros dos veces y se tomó el acuerdo de que si ponia a tiro lo derribariamos.
Ayer partimos a las 5 de la tarde y vanzamos por cerca de Maquechis. Subimos una falda muy larga y antes de que nos lloviera y cayera la noche, acampamos a las 8 de la noche. Esta marcha estuvo muy pesada y nos agotamos bastante; hicimos cena y llegamos a acostarnos algunos a la uuna y dos de la manana, hora en empezó la guardia nocturna. Hoy en la mañana decidimos quedarnos en el campamento para almorzar y despues de haber estudiado, arreglado el equipo unos y terminado de comer, José va por los caballos y nos disponemos a continuar la marcha.

AGOSTO 9, 10 y 11

A medio dia del 9, cuando ibamos en marcha, divisamos el helicoptero. Jose y Ricardo fueron a explorar para buscar una salida sin que nos vieran. Eran como las 4 de la tarde. Mientras que esparabamos a los exploraban, se acerco un helicóptero hacia donde estabamos de forma sorpresiva. De inmediato cabresteamos los caballos hacia un arroyo para evitar que los vieran, amarrandolos bajo los arboles. Escuchamos el motor bastante cerca, descendia y se paraba. Comprendimos que nos habian visto y nos nos quedó otra que jugarnos el todo por el todo con quienes bajaran del aparato. Corrimos Pedro, Miguel y yo y observamos que bajaban un militar y un campesino, que resultó ser Nepumoceno. Nos preocupaba que Ricardo y Jose no estuvieran con nosotros, para coordinar la acción. Miguel y yo fuimos faldeando hasta colocarnos cerca del helicóptero. Pedro y Diego por otro rumbo para cubrirnos. Creimos que también nos habian visto llegar y Miguel disparó el 30-06, acto seguido ( ) disparó con el 4-2. Los demas companeros incluyendo a Ricardo y Jose que se daban cuenta de todo, tambien dispararon. El militar corrió a esconderse entre la milpa. El piloto del helicóptero quizo emprender la fuga y prendió el motor. Ante eso le llovieron balazos al helicóptero y no pude elevarse. Instamos al piloto para que se rindiera y este bajó y se escondió debajo del helicóptero y nos disparaba. Tuvimos que tirarle a matar y recibió varios proyectiles en la cabeza. Nepumoceno y el militar corrieron hacia la casa del rancho y saliendo más adelante les gritamos que se rindieran. Diego, Pedro y yo salimos a la casa y no los encontramos, estaba sola, una senora con un nino en brazos habia corrido antes para ponerse a salvo de la balecera. Fuimos a la milpa y entre Ricardo, Pedro, Diego y yo la atravesamos para buscar al militar, tocandole a Pedro rendirlo. Nepumoceno nos disparó varios balazos y huyó junto con el militar a esconderse en la milpa. Les gritamos que se rindieran pero volvieron a contestarnos a tiros. Di un rodeo a la milpa para sorprenderlos por atrás, di un barrida con la metralleta. Ricardo y yo entremos a la milpa y no los encontramos, entonces decidimos expulgar toda la milpa sin resultados. Se me ocurrió ir a otra parte por donde había una cerca y al militar, que resultó un teniente coronel de caballeria, lo encontre acostado detrás de una roca, le apunte y lo rendi. El ya no pudo hacer nada, fuimos por donde estaban los muchachos, lo interrogamos, le quitamos la pistola y lo amarramos. Sacamos al piloto de debajo del helicóptero y le prendimos fuego reduciendolo a cenizas. El teniente conorel andaba sincronizando la operación de cerco y aniquilamiento en nuestra contra. Esculcamos dentro del helicóptero y expropiamos parque y equipo que nos era util; habia tres m-2, y la .45 colt del piloto y otra del teniente coronel que me tocó a mi ya que sin duda me la gane por haberlo rodeado y apresado. También dos relojes pulsera y 160 pesos. Al militar le explicamos nuestra actividad revolucionaria y le perdonamos la via, exhortandole a que abandonara nuestra persecusión o de lo contrario a la siguiente vez, la justicia revolucionaria seria aplicada con toda decisión y energia. Lo ocultamos entre unas piedras y ya amarrado le depositamos un recado que decia: “ Representantes del regimen burgues que gobierna, ustedes son responsables de la situación. Cese la persecusión y resuelvase los problemas del pueblo. De otra manera seguiremos en pie de guerra. Comando Militar Revolucionario”. Terminó la acción como a las 6 de la tarde, nos retiramos y dejamos los caballos, De 8:30 a 5 de la mañana marchamos en retirada.
Nos ocultamos bien sin movernos de dia, pues los aviones nos buscaban; nos dimos cuenta por la documentación que recogimos que ya nos tenian localizados, que los campesinos con los que habiamos platicado nos habian denunciado y que ademas ahí mismo, otro campesino nos habia visto acampados sin darnos cuenta. Tambien nos denunció. Ese lugar del arroyo, rodeado por barrancas y sin chozas se denomina El Cajón: el enemigo movilizó sus tropas y recursos desde la seis de la tarde del nueve de agosto para emboscarnos en ese lugar. Se elaboró todo un plan antiguerrillero con el nombre de Operación Aguila y Nudo Correrizo. Cinco columnas antiguerrilleras avanzarian desde distintos puntos y disposiciones para localizarnos y destruirnos.
El día 10 de agosto avanzamos desde las 8 de la noche hasta las 4 de la mañana.
El 11 de agosto, después de acampar en la madrugada, echar lumbre y cocinar, nos retiramos entre 7 y 8 de la manana. Acampamos en una falda mientras Miguel y José exploraban más adelante y decidimos acampar; llegaron de la exploración a las 12:30 pm. y avanzamos al lugar al cual llegamos a la 1:30 pm.; no prendimos lumbre y comimos tortilla con mantequilla, carne asada y limonada. Pensamos avanzar más adelante para salir de la zona de peligro. Cumplo 23 años y mi pensamiento es seguir dedicando todos los años de mi vida a la causa revolucionaria por la liberación definitiva del pueblo y por establecimiento del socialismo en México.

AGOSTO 12 8:30 pm.

Ayer salimos del campamento como a las 7 de la tarde, bajamos hacia un arroyo y subimos una falda, subiendo a un cerro cinchoso y que tenia como vegetación predominante a la manzanilla, que hace aun más ardua la marcha. Perdimos algun tiempo para bajar un cincho utilizando sogas y un arbol. Con la ayuda de estos medios bajamos las mochilas, los fusiles y nosotros. Al seguir la marcha, observamos que había una fogata a lo lejos. Se podia pensar que era un acampador, pero consideramos que podia ser una patrulla enemiga que vigilaba en esa area. Se nos obscureció y se avecinaba una llovizna acampamos hasta que aclarara la noche con la luna y terminara de llover. A las dos de la manana marchamos. Acampamos a las 8:30 de la manana. Tuvimos que ocultarnos de los perros de un pastor de chivas que paso cerca. Uno de los perros chiveros olfateo las cecinas de carne y fue hasta el campamento, tuvimos que espantarlo. Nuestra inspección del terreno nos llevó a la conclusión de que si con la destrucción del helicóptero le habiamos cortado las alas al aguila de la maniobra antiguerrillera, ahora habíamos desbaratado el nudo corredizo, pero mantendrenos vigilancia y desconfianza constantes.

AGOSTO 13 y 14

La madrugada del 13, salimos a las 5:30, pues decidimos descansar gran parte de la noche. Marchando hasta las 9 de la mañana, y cual fue nuestra sorpresa cuando advertimos que nos habìamos acercado a Moris, pueblo donde se encontraba una base de operaciones del enemigo. Ese día lo pasamos ocultos en ele arroyo. Tambien echamos lumbre y comimos bien. A las 8:20, pues salimos en marcha, descansamos a las 10 pm. mientras salia la luna. El dia 14 nos dimos a caminar toda la noche. A las 7 de la mañana acampamos cerca del arroyo profundo protegidos por grandes rocas y vegetación. Miguel, José y yo fuimos a explorar y observamos que alrededor del arroyo había muchos maquechis y casitas, buscamos por donde bajar para determinar el rumbo de nuestro itinerario.

AGOSTO 15 15:30 pm.

Salimos a las 8 de la noche, observamos en el pueblecito del arroyo algunas luces que se apagan y prendia, pensamos que eran de las casitas, aunque nos pusimos maliciosos pues en el arroyo no habiamos observado ninguna casa en el lugar. A las 10 de la noche descansamos mientras salia la luna. La luna salió y observamos luces en el pueblo mas encendidas, cosa rara, pues la gente ya debia dormir. Advertimos que eran fogatas y acordamos que un perro había ladrado como si hubiera sido golpeado. Llegamos a la conclusión que eran federales y que pueblo era Baboroco. Nos cargamos hacia el sur para bajar el arroyo en esa tarea duramos 8 horas. A las 9 de la manana acampamos, comimos arroz y asamos la ultima carne. Miguel y Jose salieron a exploración y duraron alrededor de 4 horas.

AGOSTO 16 5;15 pm.

Ayer marchamos desde 6 de la tarde hasta 9 de la noche. Acampamos para descargar y esperar a que saliera la luna. Camonamos toda la noche y hasta la 6 de la mañana llegando cerca de un pequeño ranchito. Extravie el cargador de mi M-2, pero luego Jose y Miguel se dieron a la busqueda y lo hallaron. Echamos lumbre cocinamos el ultimo arroz y guisamos manteca de res. Se hicieron 28 tortillas de harina para los seis. Sólo nos quedan dos kilos de harina. La provisión en poca palabras, se nos ha agotado. No nos queda otra salida que buscar un becerro y cocinarlo. La carne y la sal pueden ser nuestra salvación para subsistir y combatir el hambre y la debilidad, que tanto nos afecta en nuestras retirada de constantes marchas nocturnas. La falta de conocimiento del terreno nos ha obligado a dar muchas vueltas e incluso a acercarnos a las bases del enemigo. Aun no podemos afirmar que estemos a salvo, pues no hemos rebado la región cercada, Según el mapa tenemos que avanzar con mucha audacia, pues la la población civil no conoce nuestra lucha. Las denuncias de los campesinos nos cambiaron el panorama de nuestra retirada, pues veniamos a esta zona seguros de que por aquí no nos buscarian. Ahora nuestra situación es más difícil y tendremos que vencerla.



AGOSTO 17 7:15 pm.

Ayer salimos a las 7 de la tarde y acampamos a las 9 de la noche. Descansamos y volvimos a partir de las 4 de la mañana, pasando por un pueblecito ubicado en una falda que va a dar a un arroyo. A las 7 de la mañana nos ubicamos en un pequeño arroyito de la falda, llovió en la tarde y las aguas que corrian por el arroyuelo inundaron el campamento batallando entre todos para poner a salvo las cosas que habiamos puesto sobre unas rocas, no tuvimos que lamentar más que la perdida de una bateria o foco. Comimos manteca, una o dos tunas y pedazos de tortillas. Avanzamos en busqueda de mejores terrenos y mas seguros, que nos ayudaran a resolver el problema de la provisión.

AGOSTO 18 4:15 pm.

Ayer marchamos a las 7:30 y descansamos a las 9:00 pm. bajando el arroyo durante toda la noche. Batallamos bastante para bajar el arroyo en la noche, algunos companeros se cayeron varias veces ya que el terreno era resbaloso y pedregoso, y más en mi caso ya que estoy lastimado de los pies. Hoy acampamos a las 8 de la manana. Almorzamos sopa de harina con manteca de res, ajo chile piquin; asamos harina y le hechamos azucar, la ultima y la comimos como pinole. Miguel y Jose salieron a explorar, encontraron una casita en el arroyo y cortaron bastante quelite que cocinamos y asamos con manteca, echandole sal y chile. Acordamos cortar quelite para tener que comer. La harina la reservamos para sopa, pues las tortillas consumen mucho. Hace rato pasaron dos campesinos arriando dos burros con carga por la vereda que esta cerca del arroyo. Nosotros los vimos y ellos nos e dieron cuenta de nuestra presencia. Continuamos por el arroyo.

AGOSTO 19 8:15 pm.

Acampamos a las 8:30 pm., descansamos toda la noche. Hoy avanzamos de 7 a 10 de la mañana. Almorzamos atole de harina y quelites, vimos un becerro y decidimos expropiarlo. Acampamos en un arroyo por unos días para cocinar. Las cosas asi van cambiando hay carne en abundancia para los seis.

AGOSTO 21 y 22 5:15 pm.

El dia 20 en la noche llegamos al rio. Atravesamos con el equipo y luego con la mochila, dandonos el agua a la altura del pecho en la parte mas honda del vado. Toda la noche avanzamos subiendo una falda, en la cual entramos en una vereda que iba a huertes de frutas y algunsas casitas que forman la comunidad. La manana del 21 nos aclaró antes de sobre pasar las casitas, debido a la lentitud de la marcha, pues camine muy despacio a causa de los pies lastimados. Nos vieron los campesinos de una casa. Eran como las 7 de la mañana, decidimos que fuera una comisión a platicar con la familia, comisionando a Ricardo, Miguel y José. Afortunadamente dimos con un campesino partidario de nuestra lucha. El nos oculto en una casa abandonada de un huerto, nos llevo lonche y nos proporcionó valiosa información sobre el terreno y los movimientos del enemigo. En el huerto se dan naranjos, limones, mangos, higos , granadas, peras y duraznos. La lluvia que caía y lo cansado que andabamos nos determinó a quedarnos el dia 22 en el huerto y salir por la noche. El 22 nos reunimos para distribuir formalmente el botin de guerra conquistado en la acción “Antonio Scobell” como le pusimos a la acción “Miguel Quiñones”, realizada en Tomochic el 19 de julio para determinar el itinerario de nuestra ruta y afinar la organización interna. Partimos por la noche”.
(Hasta aquí el diario de Oscar Gonzalez Eguiarte)

Informado el ejercito de la ruta seguida por el grupo guerrillero, dado a conocer por el teniente coronel capturado el 9 de agosto y dejada en libertad por los guerrilleros, era cuestión de tiempo que las columnas de soldados les dieran alcance. Al atardecer del viernes 23 de agosto, el grupo se detiene a descansar en un lugar en el que son descubiertos por una columna del ejercito, cuyo oficial ordena a sus soldados preparar el ataque para el amenecer, a fin de que un posible combate nocturno se les escapen los guerrilleros. El más joven del grupo insurgente, Carlos Armendariz Ponce de 17 años, fue en busca de agua, para lo cual desciende hacia una cañada. Un soldado que vigila el campamento le dispara hiriendolo, ello provoca un violento encuentro por parte los guerrilleros y los soldados, Carlos herido, cubre la retirada de sus compañeros para permitirles alejarse dejando sus mochilas y otras cosas de importancia. Después de un rato de combate aquel joven que fuera militante de la Juventud Comunista finalmente muere.
De ahí en adelante, los restantes miembros del grupo van batiendose en retirada; los guerrilleros libran una serie de agotadores combates con el ejército, acusandole numerosas bajas, hasta que el domingo 9 de septiembre muere el segundo en jerarquia del grupo: José Luis Guzman Villa, de 23 años.
Así es como después de 53 dias de intensa persecusión por parte del ejercito, ya sin parque, sin alimentos, ni medicinas, Oscar González decide que hay que bajar a Tezopaco, Sonora, donde ya los esperaba acantonado el ejército.
Los guerrilleros establecen un campamento en las orrillas del pueblo y ahí permanecieron Guadalupe Scobell Gaytán y José Antonio Gaytán Aguirre, Mientras Arturo Borboa Estrada y Oscar González van al pueblo en busca de alimentos, medicina y parque. El lunes 9 de septiembre son detenidos por soldados del XVIII regimiento de caballeria al mando del Coronel Belmonte, bajo la responsabilidad del general Luis Alamillo Flores.
Después de ser torturados, son amarrados a caballos y arrastrados por todo el pueblo. Al filo de las cinco de la tarde, Oscar González y Arturo Borboa fueron trasladados descalzos, semidesnudos y famelicos y sin que mediara juicio alguno son fusilados por órdenes de la Secretaria de la Defensa Nacional. Sus cadáveres fueron sepultados, casi a flor de tierra en el panteon del mismo pueblo de Tezopaco.
Existen dos versiones acerca de cómo murieron los dos miembros restantes del grupo, la primera dice que dos días después de la captura y asesinato de Oscar y Arturo: el miercoles 11 de septiembre, luego de violento combate en defensa del campamento son muertos Guadalupe Scobell y Antonio Gaytan, los dos sobrevivientes del asalto al cuartel militar de Madera, Chihuahua.
La otra versión sobre la muerte nos dice que los ultimos sobrevivientes bajan a la carretera con el objetivo de pedir un aventón para llegar a hermosillo, la camioneta que se para esta llena de soldados los cuales los detienen y fusilan mas adelante a la orilla del camino. Cualquiera de las dos formas en hayan muerto, fueron asesinados.
El 13 de septiembre es publicado en “Heraldo de Chihuahua” un boletin de prensa de la 5a. Zona militar en la que informa de la muerte de Oscar Gonzalez y otros miembros de la “gavilla”como les llama el comunicado. En dicho comunicado se lee en una de sus parte: “...Es lamentable que en esta descabellada aventura hayan participado jóvenes ante quienes se abria un brillante provenir, pero desgraciadamente no supieron aprovechar la oportunidad que en todos los campos de la cultura brinda nuestro gobierno a la juventud estudiosa y cayeron en deplorable desorientación que los condujo por senderos equivocados”.
De pronto el general Heriberto Anguiano de la Fuente que era quien firmaba dicho comunicado, reconocía que a los que había llamado “gavilleros” no eran tales sino “jóvenes desorientados” que habían llevado su lucha por “senderos equivocados”. Obviamente a dicho general se le olvido mencionar que esos “descabellados aventureros” fueron acosados y perseguidos por casi dos meses, capturados, torturados y finalmente fusilados en un juicio sumario. Olvido mencionar también las torturas que los soldados les inflingieron a Oscar González y a Arturo Borboa a los cuales les fueron cortadas las plantas de los pies, obligados a caminar a punta de bayoneta, arrastrados en caballos por las calles frente de todo el pueblo de Tezopaco para finalmente asesinarlos.
También se los olvido mencionar a él y al general Joaquin Chagoya Solano mencionar en otro comunicado que para perseguir a esos seis “jovenes desorientados” se utilizaron además de los soldados de la 5a. Zona militar, el apoyo de columnas militares de la 4a. Zona de Sonora hasta sumar entre ambas mas de 3000 soldados. Contra ellos se intrumentaron dos operativos militares de contrainsurgencia que habrian de inaugurar una estrategia militar utilizada tambien tiempo después en Guerrero.
Los jóvenes guerrilleros eran la continuación de la lucha armada iniciada en febrero de 1964 y cuya primera etapa tuvo su culminación en el intento de asalto al cuartel militar de Ciudad Madera, el 23 de septiembre de 1965. Con su sacrificio terminaba otra etapa de estos luchadores sociales que habian escrito durante su asalto al aserradero de Tomichic: “...Ante tanta ilegalidad e injusticia hemos intervenido como defensores intransigentes de los intereses de los trabajadores, suspendiendo por la fuerza la explotación de la empresa...Al realizar esta acción revolucionaria continuamos la lucha libertaria por la que cayeron muchos hombres en la rebelion de Tomochic de 1892”. ( “El Norte” 21de julio de 1968 )
Los restantes miembros del Grupo Popular Guerrillero “Arturo Gamiz”, dieron continuidad y vida a lo que llamaría después “Movimiento 23 de Septiembre”, buscando asimilar los errores y manteniendo viva la tradición guerrillera en Chihuahua. Quedan al frente del grupo Enrique Angeles, Jorge Villa y Raul Duarte, entre otros.
A fines de 1971 se fusionan con una parte de lo que quedo del Movimiento de Acción Revolucionaria (MAR), formando el MAR-23 de Septiembre. Posteriormente forman parte de los grupos que unificados dan vida a la Liga Comunista 23 de Septiembre en abril de 1973.
Los principales dirigentes en el momento de la unificación son los hermanos Gámez y Jesús Gaytán. Entre sus militantes se encuentra además, el indígena tarahumara Arturo Borboa (El León de Sierra o el Tio), padre de Arturo Borboa Estrada, muerto en septiembre de 1968.


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